Limpieza facial profunda

MAYy 05, 2017

Las modas cambian y ahora son más los hombres los que se depilan (53%), que los que no lo hacen (47%). Una limpieza facial profunda es un procedimiento que nos ayudará a limpiar nuestro cutis, hidratándolo y eliminando todo tipo de impureza que pueda llegar a tener. Si queremos una limpieza a nivel profesional, lo más recomendable es acudir a un centro de belleza; sin embargo, si no tenemos tiempo, o presupuesto para ello, siempre nos podemos decantar por hacerla en casa, con los productos adecuados y siguiendo unos pasos específicos. A continuación, te hemos preparado una guía para que sepas como lo puedes hacer por tu cuenta.

Limpieza facial profunda: paso a paso


  • Limpieza inicial: Empezaremos limpiando nuestro rostro detenidamente. Primeramente nos aplicaremos un gel con una base acuosa, y luego seguiremos con una base limpiadora. Complementamos con esponjitas y agua. Existen toda una serie de artículos de cosmética diferentes, por lo que asegúrate de elegir uno que se adapte a tu tipo de piel.
  • Proceso de exfoliación: El segundo paso consiste en aplicar un producto exfoliante. Aplica una pequeña cantidad en todo el rostro, pero más prestando especial atención a la frente, a la barbilla, a la nariz… haz movimientos circulares para que el producto pueda penetrar con mayor facilidad.
  • Aplicación de vapor: El vapor ayuda a abrir los poros de nuestra piel, un proceso clave que eliminará impurezas y promoverá la circulación sanguínea. Te recomendamos que te hagas con una sauna facial, en lugar de estar utilizando hervidores de té o elementos relacionados.
  • Extracción: Este paso es clave a la hora de conseguir una limpieza facial profunda. Tan solo nos hará falta tener un papel suave para colocarlo en la punta de los dedos. Simplemente buscamos impurezas y las apretamos, eliminado la grasa contenida en ellas. Ahora bien, no fuerces demasiado la piel, ya que podrías dejar marcas.
  • Aplicación de mascarilla purificante: Este paso es opcional, pero recomendable si durante el paso anterior no hemos conseguido extraer muchas impurezas. Con una mascarilla purificante adaptada a nuestro tipo de piel, lograremos el resultado deseado.
  • Tonificación: Este punto realmente se refiere a terminar con los poros para volver a cerrarlos. Esto se hace retirando primeramente la mascarilla anterior con un producto simple y respetuoso, como puede ser agua de rosas.
  • Masaje: Un masaje facial final nos ayudará a tener la piel mucho más tersa, pudiendo acabar con ciertas arruguitas, además de con ciertas imperfecciones. Haz el masaje con un aceite especial y notarás la diferencia.
  • Aplicación de mascarilla: Aplicamos una mascarilla que hidrate, nutra y relaje nuestra piel; las más recomendadas son las de efecto lifting.
  • Paso final: Y terminamos con este paso, que consistirá en quitar la mascarilla y aplicar nuestra crema tradicional (de día o de noche dependiendo del momento del día en el que nos hagamos la limpieza facial).