Importancia de la leche materna para un bebé

AGOy 17, 2015

Una etapa clave para la salud futura

El ser humano en sus primeros meses de vida se encuentra en una relación de absoluta dependencia con sus progenitores para progresar en su desarrollo. Tiene que defenderse de los peligros biológicos del entorno y ganar aceleradamente peso y altura. Ese tiempo es de máxima importancia para la salud del bebé en el futuro.

El metabolismo de su organismo va estar sometido a la tensión de satisfacer una gran demanda de nutrientes para hacerlo posible. En los primeros 6 meses de vida la leche materna es el alimento más completo y de mejor asimilación de entre todas las alternativas posibles. Vamos a ver aquí algunas de las ventajas expuestas por la ciencia en la pediatría.



La leche materna, lo más indicado lo más natural


La leche materna refuerza las defensas naturales del bebé, no es necesaria su higienización y se dispensa a temperatura adecuada. La toma periódica de este alimento tan natural explora las primeras capacidades del niño. Así los movimientos necesarios para la succión y para tragar son una buena señal de desarrollo. La periodicidad de las tomas establece un vínculo, que engloba todos los sentidos pero en especial la vista, con la madre. La madre que da el pecho a su bebé asegura que se está aportando el mejor recurso natural para evitar alergias y reforzar el sistema inmunitario. El organismo del bebé sale fortalecido para iniciar su etapa de crecimiento más fuerte cuando en meses duplicará peso y estatura.

Importantes aspectos positivos para bebé y madre



El contacto visual repetido en cada toma con la madre estimula psicológicamente al niño. Se hace más consciente del medio que lo rodea. Agiliza la evolución de todas sus capacidades cognitivas y pone las primeras bases para la adquisición del lenguaje.

La regularidad de las tomas ayudan a ir fijando los ritmos de vigilia y sueño y prepara el organismo del bebé para alimentos no líquidos. Los nuevos sabores y texturas serán una mejor experiencia con un organismo fortalecido por el consumo de leche materna en la etapa anterior.



Una forma natural siempre es sabia y oportuna


Es frecuente que en los primeros momentos de dar pecho existan algunos desajustes. La producción de leche puede ser o parecer insuficiente, dolores antes amamantar y en la misma toma o bien que el niño no realiza la toma satisfactoriamente. La producción de leche se estimula por la succión repetida sobre ambos pechos. Se debe insistir. La cantidad de leche puede ser escasa los primeros días y normalizarse muy pronto. Lo peor es abandonar la alimentación natural por un biberón de urgencia.

Los dolores antes de amamantar son frecuentes las primeras veces y se solucionan con unos ligeros masajes en la mama o un chorro de agua en la ducha. Suelen remitir muy pronto cuando quedan normalizadas las tomas. Estudiar la posición adecuada para que el bebé acceda cómodamente al pezón para facilitar su alimentación disminuye las posibilidades de una succión defectuosa que cause dolor. Los procesos más naturales requieren a veces varios intentos para que muestren la plenitud de su ejercicio.

La alimentación con leche materna es la mejor forma de empezar a acompañar una vida que se construye en el amor de un hogar.